Sin duda el concepto ‘biscotto’ se ha puesto de modo durante la Eurocopa. Es una palabra italiana que se refiere al amaño de los partidos, similar al pasteleo, y que sobrevuela por la final de mañana.
Como no hubo ‘biscotto’ entre España y Croacia ahora Italia está en la final. No le vamos a restar mérito Italia ha demostrado ser posiblemente el mejor equipo del torneo partido a partido, pero no dependía de ella para pasar a cuartos. Así de simple.
No es la primera vez que la Azzurra empieza con drama y termina con un festival. Poco a poco los hombres de Prandelli se han ido consolidando, volviéndose cada vez más sólidos, pero no sólo en defensa como ha sido tradicional en ellos. Justamente esta es la gran arma de Italia, su nuevo estilo de juego. Ya avisó Sacchi antes de la Euro 2012 que el modelo de juego de la selección sería el de la Juventus, actual campeón de la Serie A.
Consiste en un estilo dinámico, que muta dependiendo de las situaciones, no es una filosofía radical basada sólo en la posesión del balón o del contraataque con jugadores físicamente potentes y rápidos. Combina ambos conceptos y escoge sus cartas casi siempre con acierto.
Entonces Prandelli utilitza este estilo de juego en el que casi todo tipo de jugador se encuentra cómodo. Cassano jugando de espaldas, pivotando y aprovechando su brutal calidad para asistir y desmantelar las defensas contrarias. Pirlo dirigiendo desde atrás, distribuyendo e influyendo en cada acción de sus compañeros. Marcchisio aunando calidad, toque y sobretodo llegada. Chiellini mostrándose sólido y solvente, tanto de central como de lateral. Y Balotelli. Como siempre punto y aparte para Super Mario. El ariete del Manchester City ha demostrado en esta Eurocopa que el potencial que lleva dentro sólo se ha frenado por la poca cabeza que tiene. Parece que Prandelli está sabiendo controlarlo. Le da la titularidad, le deja espacio y tiempo para que se sienta importante, pero también para que muestre su calidad. Balotelli ha respondido marcando la diferencia y consolidándose como crack mundial. Casi nada.
En relación al juego y a los jugadores, surge el último punto que puede encumbrar a Prandelli como el mejor entrenador de la Euro 2012: Su valentía, su fe ciega en el talento.
Alinear como delanteros titulares a Cassano y Balotelli hace un año hubieses sonado a chiste, a broma. Ambos son jugadores de gran calidad, capaces de desequilibrar como pocos, pero ¿y su personalidad? Aquí Prandelli ha dado una lección a algunos entrenadores encumbrados como grandes psicólogos que en realidad se muestran incapaces de lidiar con perfiles poco disciplinados y conflictivos.
Si gana, porqué al final en este deporte sólo las victorias acreditan, puede que también de una lección de matices. No todo se reduce en los estilos del Barcelona y el Madrid, no todo acaba en Guardiola y Mourinho. ¡Lo comprobaremos mañana a partir de les 20.45h!