Como cada año la euforia y el drama toman los vestuarios de todos aquellos equipos de fútbol que algo se juegan en la última jornada. La celebración de gol de Tamudo (en fuera de juego) suponía la salvación de un Rayo que lo celebraba con más euforia si cabe que la cuarta plaza del Málaga, equipo construido a golpe de talonario, pero también con cabeza.
Ver como el Villarreal se hunde para coger el relevo del Deportivo de A Coruña en Segunda da que pensar. La crisis ha acentuado más que nunca las diferencias entre los equipos. Adiós a la Liga de las Estrellas. Messi y Cristiano han marcado ellos solos más goles que muchos equipos de Primera, algunos lo celebran, pero para nosotros el bipartidismo no hace más grande a una competición.
Más allá de la Liga A entre Madrid y Barça, en la Liga más terrenal, contar con un crack en forma (Falcao), con una buena planificación física (Mallorca) y, sobretodo, con una buena gestión de fútbol base (Athletic) será algo cada vez más básico, sobretodo el último punto.
En el caso del Villarreal se han sumado varios factores, pero una plantilla demasiado joven junto con lesiones inoportunas de jugadores importantes como Rossi han afectado psicológicamente a un equipo que se ha visto arrastrado hacia una dinámica perdedora que deberán superar ya en la categoría de Plata.
Brutal la temporada del Athletic de Bilbao. Cuentan con Bielsa, uno de los mejores entrenadores del planeta, pero también con una de las mejores canteras del Mundo. No hace tanto el Athletic pasaba apuros. Se reabrió el debate de si incorporar o no jugadores extranjeros. Ahora todo esto ha pasado a mejor vida. No es casualidad que en plena época de crisis económica estemos viendo al mejor Athletic.
Gestionar bien el fútbol base no quiere decir contar con muchos canteranos en el primer equipo. Tirar de ellos en momentos desesperados, para completar plantillas desequilibradas por culpa de algún fichaje capricho o simplemente para generar branding claramente no es el camino.
Sin llegar al romántico extremo de Bilbao, muchos equipos deben empezar a plantearse una buena estrategia formativa. Potenciar la escuela, el scouting, generar cursos o campus de fútbol para detectar talento y también como modelo de negocio no es nada descabellado.
Empezamos hablando del Málaga. Ya está en la Champions y todo apunta a que volverá a animar el mercado de fichajes este verano. Pero que a nadie se le escape que el Málaga también está realizando un gran esfuerzo en fútbol base. Cuentan con talonario y con una buena estrategia. El tiempo lo dirá, pero de momento ya juega a favor de ellos.